Descripción
Figura artesanal de cerámica que representa a un guerrero cántabro con una piel de oso sobre la cabeza, símbolo de fuerza y conexión con la naturaleza. Con lanza y escudo en mano, esta pieza rinde homenaje a los antiguos pueblos guerreros de Cantabria. A sus pies, una estela de Barros reafirma el vínculo con la historia y cultura regional. Elaborada a mano con gran detalle y simbolismo, es una figura decorativa que transmite valor, tradición y resistencia ancestral.